domingo, 9 de octubre de 2016

Tango Luis Brighenti Argentina

Tango:

Nació en Buenos Aires, en el barrio de Villa Crespo. Su padre, Héctor, era músico. Luego de terminar sus estudios primarios, se empleó en la Droguería Americana donde permaneció por espacio de cuatro años. Con el dinero que ganaba fue pagando sus estudios de piano. Cuando comenzó a ejecutar algunas piezas, dejó su empleo y se largó solamente con la música. Comenzó como tantos en los cines de barrio, cuando aún carecía de los conocimientos necesarios, pero su atrevimiento se lo debía a un hecho anecdótico provocado por su padre, que era violinista de una sencilla orquesta. En una oportunidad, esta formación fue contratada para un concurso de resistencia de baile, en una quermés a beneficio. El pianista dio parte de enfermo sobre la hora y el padre de Luis se atrevió. Le enseñó algunos tonos y acompañamientos y así se largó su debut. Pero su falta de costumbre para tocar varias horas sin descanso y su corta edad lo fueron cansando. Alguien que estaba cerca suyo se dio cuenta y lo alentó a seguir, ofreciéndole dinero, un peso. Sacó fuerzas para un rato más y, nuevamente, otro peso y otro, hasta terminar aquella extraña función artística. En 1927, fue pianista en la orquesta de Ricardo Brignolo, pasando luego por varias otras: la de Ángel Ramos, la de Carlos Tirigal, la de Ernesto de la Cruz y la de Miguel Caló, con quien estuvo cuatro años. En 1933, formó su propia orquesta con la que debutó en Radio Mayo, también pasó por otras emisoras. Durante una temporada su vocalista fue el músico y cantor Virginio Gobbi, hermano de Alfredo. Como compositor su obra para recordar fue “Ensueños”, un tango de hermosa melodía, que si bien tiene letra de Enrique Cadícamo, preferentemente ha sido interpretado en forma instrumental. Otros títulos suyos son: “Quimera de amor”, “De mil amores [b]”, “Milonga porteña” (en colaboración con Miguel Caló) y “Rosas blancas”, con letras de Mario César Gomila; “Aquel fulgor”, “Dejame” y “Y estás en mí”, letras de Enrique Cadícamo; “Campanita de oración” y “Pesadilla”, con letra de Armando Tagini. En 1947, se retiró de la actividad musical para dedicarse al comercio. Instaló una librería en el barrio de Belgrano, exactamente en la calle 11 de septiembre 4650. Extraído de la revista Córdoba Tango, Nº 6.

Tango Domingo Cuestas Argentina

Tango:

Nació en el barrio de San Cristóbal de la ciudad de Buenos Aires. Inició sus estudios en el conservatorio que habían creado Pedro Maffia y Sebastián Piana. De 1926 datan sus primeras actuaciones en un cine de la calle Pasteur y en el Radium. Toma contacto con Miguel Caló, a quien conocía desde la escuela primaria. Ellos Junto a Raúl Kaplún, Luis Brighenti y Roberto Maida se presentan en el Cine Astral (luego teatro) ubicado en calle Corrientes 1639, en 1928, y al año siguiente en el Cine Regio. En 1930 junto a Caló parten a Estados Unidos para integrarse a la orquesta de Osvaldo Fresedo, en el cabaret Moscú. A fin de año, de regreso en Buenos Aires se recompone el sexteto de Caló. En 1932, entre otros trabajos lo encuentra ensayando en el Teatro Maipo la comedia musical Fantasía pampeana, junto a Libertad Lamarque, Alberto Anchart, Severo Fernández y Alicia Vignoli, entre otros. Hasta 1935 continúa como segundo bandoneón de Caló y también arreglador. A continuación pasa a las filas de una orquesta formada por el conductor y animador radial Carlos Ginés. Luego, hasta 1949, pasa por los conjuntos de Rodolfo Biagi y, en 1950, por las orquestas de Edgardo Donato, Juan Polito, Héctor Stamponi, entre otras. En 1958 se incorpora a la de Juan Canaro y parten a México. Es un elenco con músicos y bailarines. También participan: Alfredo Attadia, Roberto Arrieta, Susy Leiva y Juan Carlos Copes. Domingo decide permanecer en ese país fijando allí su residencia. Su labor casi exclusiva fue acompañar a la actividad de Libertad Lamarque en sus numerosas giras por Centroamérica. Un ataque cardíaco pone fin a su vida el 9 de octubre de 1968.

Tango Agustín Cornejo Argentina

Tango:

Desde su San Juan natal, donde aprendió las primeras canciones junto al famoso Saúl Salinas, llegó por 1925 a Buenos Aires actuando en las radios de aquella época. Al año siguiente, 1926, formó dúo con otro sanjuanino. Miguel Cáceres, y emprendió una gira por América con la compañía teatral de Camila Quiroga, pero al llegar a Bogotá se separan de ella y se van a Nueva York contratados por la Brünswick para grabar discos en esa marca. Allí intervino junto a Gardel en varias de sus películas como actor, guitarrista y cantor, y con Miguel Cáceres, Gregorio Ayala, Carlos Spaventa y Carlos Gianotti; artistas argentinos que andaban por el país de los rascacielos tratando de divulgar nuestro folklore, acompañaron a nuestro máximo cantor en las grabaciones de “Criollita, decí que sí” y “Caminito soleado” en guitarras y la colaboración de Alberto Castellanos en piano. Recordando su vida artística, sus giras y Gardel, dijo: «En 1926 Gardel se iba afuera del país y una tarde de llovizna lo encontré por Florida y me dijo: «Me iré a Europa, y le contesté: «Yo me voy con Camila Quiroga, a lo mejor nos encontramos por ahí». «Así fue que cuando llegó a Nueva York para hacer cine, me invitaron para la cena en la noche de su llegada; no pude ir por mi trabajo pero al otro día me invitaron otra vez al hotel Ausonia a dos cuadras de donde yo vivía; fui y después de ese gustazo, empezamos a cantar. Lo primero que cantó Carlos fue “Cobardía”, “Si se salva el pibe” luego y para terminar “Hopa hopa hopa”. «Despues canté yo y lo hice con “Nostalgias [c]”, una canción mía; “Corazones partidos”, cueca de Salinas; y a pedido de alguien de la rueda “Mano a mano”, con el permiso del autor allá presente. Así terminó esa fiesta. «Cuando hacía sus películas tropezaba con el inconveniente de la falta de sus guitarristas que conocían su estilo y por eso me hizo llamar diciéndome: «—Che Cornejo, tenés que hacerme la gauchada con los otros muchachos» (los otros eran Cáceres, Spaventa, Ayala y Gianotti). Y así fue que lo acompañamos en las películas y en discos, tocando Castellanos de contrabando el piano antes de venirse. «Cuando Gardel nos pidió si podíamos hacer un malambo (aquí la anécdota) me vestí e iba hacia él y de unos seis o siete metros me miró de arriba a abajo diciéndome en tono gangoso: «—¡Oiga amigo Cornejo...! ¿No me lo ha visto a Don Juan Juenja?», contestándole no muy lerdo: «¡Sí! Lo dejé haciendo un menjunje...», en el mismo tono y señalando hacia atrás con el pulgar. «Conversando con él en Nueva York, me dijo que iba a grabarme “Los cariñitos” en Buenos Aires, antes de partir, pero se lo había adjudicado un audaz gallego y por esa causa no lo grabó: «No te grabé “Los cariñitos” porque decían que era de un tal Molina y Barbieri decía que era tuyo. Así, para no andar con líos decidí que no», me dijo». Además de esa canción, compuso en 1926 las cuecas “Prenda querida” y “Jazmines sanjuaninos” que fueron grabados por el dúo Ruiz-Acuña y numerosas canciones criollas hechas en Norteamérica, de las cuales “Chinita [b]” y “Qué importa [d]” las canta en la cinta El tango en Broadway, interpretada por Carlos Gardel, Trini Ramos, Blanca Vischer, Vicente Padula, Jaime Deveza, Agustín Cornejo, Carlos Spaventa, etc., sobre argumento de Alfredo Le Pera, bajo dirección de Louis Gasnier, con músicas de Gardel y Tucci, filmada en Long Island, Nueva York, en 1934. Además de Brünswick, grabó en Victor y Columbia. Agustín Cornejo nació en San Juan el 28 de agosto de 1899 y falleció en San Justo (provincia de Buenos Aires) el 9 de octubre de 1965.

Tango Luis Servidio Argentina


Tango:

La carrera artística de este servidor del tango puede sintetizarse igual en todo a la de su hermano José Servidio, pues actuó permanentemente a su lado casi toda su vida. En el año 1918 hizo sus primeras obras musicales, “Emita” un tango que le grabó Roberto Firpo y el vals “Para siempre”. Después unido a José produjo los éxitos: “El bulín de la calle Ayacucho”, “El alma que siente”, “Trapito”, “La pena del payador”, los cuatro grabados por Carlos Gardel; “Magda”, “La carreta” y también “Mis recuerdos”, “Vida triste”, “Cuadro porteño”, “Pollerita corta”, “Todo un hombre”, “Pelletier toda la vida”, “Tendrás que llorar por mí”, “La orejera”, “Chiquito”, “Falsa fuiste”; y entre muchos otros, o casi todos, que hizo en colaboración con su hermano, hay que señalar: “Pobre diablo”, accesit al primer concurso Max Glücksmann de tango, año 1924, y el vals criollo, que le grabó Ignacio Corsini, “Como aman los gauchos” (con versos de Eduardo Escaris Méndez), el gran intérprete que registró también “La Carreta”. De más está decir que gozó de la amistad de Carlos Gardel, amistad nacida en la lucha común por el tango. Luis Servidio nació en Buenos Aires el 9 de octubre de 1895 y falleció en San Fernando (Buenos Aires) el 26 de enero de 1961.

Tango Lucho Repetto Argentina

Tango:

Este versátil y polifacético músico, nació en el barrio de Villa Urquiza. En su adolescencia fue concertista de piano, hizo jazz e incursionó en la bossa nova. En su primera etapa, incursionó en distintas orquestas de jazz, en su triple actividad de pianista, trompetista y arreglador, entre las cuales podemos destacar la Armony Club, Los Universitarios, Pensilvannia Jazz y su colaboración con el maestro Hernán Oliva. Con apenas catorce años fue convocado para integrar el grupo de jazz de Lex Allen, guitarrista inglés, de paso por la Argentina. Durante dos años, se fue con él de gira por Bolivia, Perú, Ecuador y Venezuela. En 1958 fue contratado por la orquesta de Dave Murphy, iniciando una gira por toda América. En 1964, tuvo un breve paso por la famosa agrupación Los Gavilanes de España. Hasta acá diríamos, que toda la actuación de Repetto no tenía nada que ver con el tango, salvo una esporádica actuación en las orquestas de Enrique Campos y Ricardo Malerba. Cuando se recibió de abogado, abandonó por un tiempo la música pero siguió reuniéndose con amigos en largas sesiones de jazz. Estas reuniones se hacían en la secretaría de extensión universitaria de la Universidad de Belgrano. Dos años después, y sin que nadie lo imaginara, fue convocado por Oscar Alonso para formar un grupo que lo acompañará en sus recitales. Y en 1975, a raíz de una sugerencia del rector de la Universidad de Belgrano, armó un cuarteto para presentarse en un festival organizado por esa casa de estudios. Así nació UB Tango. Estaba integrado por Lucho (piano y dirección), Tito Farías (bandoneón), Orlando Gómez (guitarra) y Miguel Ortiz (bajo). Esta agrupación, formada exclusivamente para dicho festival, terminó siendo contratada por Julio Lagos, para su programa en Canal 13 de televisión. De ahí en más, se sucedieron actuaciones en distintos teatros de capital y, posteriormente, recorrieron el interior del país. En 1982, Lucho y su UB Tango, fueron distinguidos con el Premio Revelación del Festival de La Falda. Sumado al galardón había un contrato para actuar en el mítico Café de los Angelitos, de Rivadavia y Rincón. Así, fueron el marco musical y acompañamiento de varios artistas consagrados: Jorge Casal, Raúl Berón, Roberto Rufino, Jorge Durán, entre otros. Asimismo, se presentaron en el Café Nacional y Lucho fue el director musical de Reynaldo Martín, Carlos Cristal, Alberto Podestá y Tito Landó. En 1983 fueron contratados por Ruth Durante, con quien colaboraron en forma ininterrumpida hasta el año 2003. La formación también compartió escenario con Roberto Goyeneche en diversos escenarios porteños. También, actuaron como quinteto en El Viejo Almacén de Edmundo Rivero, con Lucho (piano y dirección), Edgardo Acuña (guitarra), Enrique Casella (bandoneón), Orlando Gómez (bajo) y Oscar Picciuoli (oboe y saxo barítono). Fueron muchos los discos, destacaremos algunos títulos: UB. Tango en Azulnoche, con las voces de Oscar Galván y Jorge Quiroz; A Mis Amigos, con Juan Carlos Mareco, Luis Filipelli, Gabriel Reynal, Gabriel Mamone, Fernando Rodas y Mónica Giuliani; Entre Vos y Yo, con Filipelli; Todavía Puedo, con Virginia Luque y Cacho Castaña; Azul Buenos Aires, con Jorge Sobral, Marcela Ríos y Claudio Mistral; El Estilo Inconfundible de Lucho Repetto con Sandra Luna, Jorge Guillermo, Roberto Salinas y el grupo Cantango; Dale Tango, con Sergio Masal. Entre su obra podemos mencionar en primer lugar a “Noviembre cinco”, un tema que sirvió de cortina musical a varios programas de la radio y la televisión; le siguen: “Mi sinfonía”, “Por la vida con vos”, “Ariana”, “Patipé”, “Charco y nube”, “Payador urbano”, “Barroc tangó”, “Azul Buenos Aires”, ”Sueño infiel” y “Derecho sagrado”, los tres últimos con letra de Alcides Omar Oviedo y Roberto Peláez.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Tango Alfredo Calabró Argentina

Tango:

Nació en pleno centro de Buenos Aires, en Viamonte y Reconquista. Sus padres se llamaban Vicente y Francisca Papalía. Fue un músico de la generación a la que pertenecieron los grandes del género: Aníbal Troilo, Alfredo Gobbi, Joaquín Mora, Osvaldo Pugliese y Ángel D'Agostino, para nombrar algunos. Fue un ejecutante de gran sensibilidad, agradable de escuchar y con pimienta suficiente para entusiasmar a los bailarines. Debuta en 1927, en la confitería Metropolitan, en una orquesta juvenil junto a Orlando Goñi. En 1929, es convocado por Osvaldo Fresedo, luego se incorpora a la agrupación de Anselmo Aieta y, finalmente, pasa a la del violinista Eugenio Nobile, para actuar en la confitería Marzotto, de la calle Corrientes. Cayetano Puglisi lo contrata como primer bandoneón de su orquesta, en 1934, para sus presentaciones en Radio Fénix. Más tarde, pasa brevemente por la formación de D'Agostino para terminar en la de Joaquín Mora, para cubrir el lugar dejado por Ángel Domínguez. A finales la década del treinta, está al frente de una orquesta de repertorio internacional. En 1937, integra la orquesta recientemente formada por su amigo Osvaldo Pugliese, como primer bandoneón, para sus presentaciones en el Café Germinal. Al año siguiente, lo encontramos en la orquesta del rubro Lucio Demare-Elvino Vardaro, para actuar en Radio Belgrano. Al poco tiempo se aleja Vardaro y queda al frente de la misma, Lucio. En 1941, pasa a la orquesta de Juan Canaro, con quien hace una extensa gira por el mundo. A su regreso, fines de 1942, decide formar su propia orquesta y debuta en Radio Mitre, con el cantor Héctor De La Fuente. Unos años más tarde, se une a Emilio Orlando, con la voz de Carlos Acuña, para hacer un importante ciclo en los micrófonos de Radio El Mundo. En 1948, el cantor uruguayo Enrique Campos se desvincula de la orquesta de Francisco Rotundo y se une a Calabró. Así nace el rubro Campos-Calabró. Grabaron para el sello Sondor el tango “El pecoso” y la milonga “Cargamento”, material que considero, no puede faltar en la discoteca de los amantes del tango, una verdadera joya. Al frente de su orquesta, en 1952, se presenta en Radio Libertad con las voces de José Torres y Jorge Ledesma. En 1954, regresa a radio El Mundo con José Torres y Raimundo De La Peña y, en 1958, pasa a Radio Belgrano, con José Torres y Alberto Aguirre, a quien posteriormente suple Oscar Corvalán. Sus últimas actuaciones fueron con un trío que completan Arturo Gallucci en contrabajo y Lorenzo Ranieri en guitarra. Actuaron muchos años en los espectáculos que ofrecía el restorán El Mesón Español, de la avenida Caseros, en el costado sur de la ciudad de Buenos Aires. Como compositor se destacan sus tangos “Jazmín”, “Decime”, “Corrientes y Maipú”, “Vos hacés lo que querés”, “Tiene razón amigazo” y “En un gris amanecer”.