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domingo, 26 de marzo de 2017

Tango Carlos Almada Argentina

Tango:

Nació en la Ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Villa del Parque. Tenía una voz potente, un marcado vibrato, un decir muy porteño y fue el creador de un estilo interpretativo, que luego sería adoptado por muchos cantores a partir de la década del cincuenta. Podemos mencionar, como ejemplo, a Julio Sosa y a Luis Correa, entre otros. Durante muchos años estudió con el maestro Eduardo Bonessi. A los doce años participó en un espectáculo que se realizó en la Avenida de Mayo, organizado por la intendencia de la ciudad, cantando el tango, “Serpentina de esperanza”. En 1932, fue convocado por el violinista Oscar de la Fuente, para realizar los cantables en su sexteto. Actuaban en el Café El Nacional, de la calle Corrientes. Luego, pasaría por las orquestas de Hugo Calasi, Alberto Pugliese, hermano de Osvaldo, y por la agrupación de Alejandro Scarpino, hasta que, en 1944, se integró a la orquesta dirigida por Víctor D'Amario, junto al cantor Adolfo Rivas. En 1946, fue requerido por el maestro Lucio Demare para reemplazar al cantor Horacio Quintana, quien se había alejado junto al violinista Raúl Kaplún, para formar el rubro: Kaplún–Quintana. El paso de Almada por esta orquesta fue de suma importancia para su desarrollo profesional. Con ella realizó actuaciones radiales, cantó en la Confitería Rucca e hizo una importante gira por el exterior del país, destacándose su presentación en Cuba. La sola presencia de Demare en la isla, era una garantía de éxito. Recordemos su triunfal paso con el Trío Irusta-Fugazot-Demare. Lamentablemente no quedó ninguna grabación registrada de esa etapa. Cuando regresaron a Buenos Aires, ingresó en la orquesta de Edgardo Donato, compartiendo el escenario con el joven cantor Oscar Ferrari, recién dado de baja del servicio militar. Actuaban en Radio El Mundo, en la confitería La Armonía de la calle Corrientes 1443, en Tango bar, Corrientes 1239 y en el dancing Marabú, de Maipú 365. El dúo de cantores permaneció, con mucho éxito, hasta 1949, luego Ferrari se fue con José Basso para reemplazar a Ricardo Ruiz. Recién en 1950, Almada grabó con Donato, para el reciente sello Pampa, sus registros fueron: “Che bandoneón”, “Mamboretá”, “A media luz”, “Pituca”, “Se va la vida”, “Qué fenómeno”, “Cómo se pianta la vida”, “El patio de la Morocha”, “El vinacho”, “Por quién doblan las campanas”, “El camión”, “Muchacho”, “El huracán”, en una versión de Donato que batió récord de ventas. Los otros cantores de la orquesta eran Adolfo Rivas, quien grabó dos temas y Hugo Roca, registró uno. El último registro suyo fue el tango “Mi serenata”, en junio de 1952, a dúo con Alberto Podestá. Se fue de la orquesta de Donato y pasó a la de Alfredo Gobbi reemplazando a Héctor Coral. Con El Violín Romántico del Tango, grabó “As de cartón”, en abril de 1953, luego dos temas más: “Aunque seas mujer” y “Por qué canto así”. A pesar del éxito logrado con Gobbi, al cumplirse el año de contrato, y por motivos económicos, se incorporó a la formación de Víctor D'Amario. Gobbi contrató en su lugar, a Tito Landó. Almada estuvo en esa orquesta dos años y, en 1956, volvió con Lucio Demare, realizando un importante ciclo por Radio Belgrano. En 1959, se incorporó por segunda vez a la orquesta de Donato, junto al vocalista Artemio Rolando. En la década del sesenta sus actuaciones fueron espaciadas. Su bohemia se acrecentaba, su salud se deterioraba, hasta que, a los sesenta y cuatro años, a raíz de un sincope cardíaco, nos dejó para siempre. Fue, sin duda alguna, un simpático personaje de la noche de Buenos Aires y un gran intérprete de nuestra música ciudadana.

Tango Adrián Guida Argentina

Tango:

Su paso por los caminos del tango fue breve en el tiempo, pero su impronta quedó en el recuerdo de todos quienes habíamos ya vivido, un feliz ayer tanguero. Nació en el barrio porteño de Boedo, en el cual se mezclan reminiscencias históricas, el amor al 2x4 y la pasión futbolera que enmarca su existencia, tras el azul y grana de los Forzosos de Almagro. Adrián fue un purrete de cristal que se transformó en golondrina de otoño, para cantar las letras de una música en la cual lo inició Ángel, su querido padre, quien además fue el primer hincha de este pibe que tenía —como bien dijo alguien— «una voz clara y comunicativa, enraizada en los grandes cantores del cuarenta». Su hermandad con el tango, se gestó en actuaciones en palcos escénicos de su barrio, acompañado siempre, según cuenta Roberto Selles, por el guitarrista Toto Serrano. Durante los años 1977 y 1978, participó de los certámenes organizados por Canal 9 de televisión, centrado en el programa Grandes Valores del Tango, conducido por Silvio Soldán y es así como a fines del mes de mayo de ese último año, Adrián ganó la pulseada, interpretando el tango “Bailarín compadrito”, cuya música y letra pertenecen al inolvidable Miguel Bucino. Éste suceso marca el comienzo profesional de Adrián Guida, y lo hace actuando en La Casa de Carlos Gardel, el Club Mariano Moreno y otros locales tangueros, hasta que su talento llamó la atención del maestro Osvaldo Pugliese, quien lo incorporó a su agrupación musical, siendo su madrina la brillante vocalista Nelly Vázquez. Adrián graba, el 1 de julio de 1980, su primer tema bajo la dirección de don Osvaldo, el tango “Quinto año”. En la orquesta de Pugliese comparte la responsabilidad vocal con Abel Córdoba y registra, a dúo con él: “Milonga para Gardel” y “Aquél encuentro” de Roberto Caló. Con su compañero de rubro registra también un final cantado de “La cumparsita (Si supieras)”. Como solista, pero siempre dentro de la orquesta del maestro, registra desde estudios y en vivo, varios temas, entre los que se destacan, además del ya mencionado “Quinto año”, los tangos: “Almagro”, “Vieja amiga”, “Volver”, “Contame una historia” y “Bailemos”. En Adrián Guida, algunos fanáticos de Pugliese creían ver a un nuevo Alberto Morán; en tanto otros asimilaban sus dones a los de Raúl Berón. Cada uno podrá elegir al respecto, pero lo que sí no es materia de discusión, es lo bien que Adrián transmitía las virtudes de su canto. Si alguna duda podía quedarme, bastó para quitármela escucharlo en la interpretación de “La reja”, tango compuesto en 1927 y que fuera llevado al disco en España, en tres versiones, por Carlos Gardel. Un tango de difícil resolución que nuestro Zorzal salvó con su enorme talento y que Adrián afrontó sin desentonar, según se puede apreciar en registros de sus actuaciones en vivo. Otra interesante versión de éste tango es la que en el año 1956, realizaron Floreal Ruiz y José Basso. Adrián era un pibe cuando aceptó la difícil tarea de cantar con el maestro. Un muchacho tímido, respetuoso y que en su momento, insufló un cacho de juventud a la orquesta de don Osvaldo. Parecía un hombre del pasado ayer, un cantor de la década del cuarenta y sin embargo era un joven de ese presente, que hoy recordamos. Siempre que se habla de él, nos invade el recuerdo cuando dijo: «Cantaba en mi casa y de pronto aparecí al lado de Pugliese»; a quien acompañó en todas sus últimas giras por el exterior. En la discografía de don Osvaldo, podemos encontrar doce temas grabados por Guida, incluyendo dos a dúo con Abel Córdoba y el mencionado final, de “La cumparsita (Si supieras)”. Además, están los registros de las presentaciones de Pugliese en el Teatro Colón, en el Cine Teatro Ópera y en otros escenarios, como así también en frecuentes actuaciones televisivas. Dicen los que más saben, que la muerte de Adrián y la de su nieto, dejaron huellas muy profundas en el maestro Pugliese, de las que nunca pudo recuperarse. Cierto día, en que Adrián actuaba en La Casa Blanca, de San Telmo, acompañado por el Sexteto Arrabal, integrado también por compañeros suyos en la agrupación de don Osvaldo, sucedió lo inesperado. Un repentino malestar lo obligó a internarse en el Hospital Durand, donde falleció pocas horas después a causa de un edema pulmonar, que tronchó lastimosamente su vida, en esa mañana de diciembre de 1994. Así fue como al igual que Julián Centeya, «se las tomó una cheno de descuido y nos dejó un recuerdo lacerante.» Si yo pudiera, volver quisiera, las mismas cosas que me dio la juventud. El mismo amor, las mismas ansias, esas voces, las primeras, que se llenaron de distancia. (“Quinto año”) 

jueves, 16 de marzo de 2017

Tango Alina de Silva Peru

Tango:

La descubrí gracias a un amigo que me envió para que escuchara “Ilusión”, un tango con letra y música de Manuel Pizarro y en él, no sólo logré reconocer a una excelente cancionista con muy buena voz, sino a una mujer que transmite sus sentimientos en el estado más puro. En Alina no hay ningún misterio. Ella se presenta como es, en esencia tango y hace que el oyente preste atención a esa confesión, escuchando sabiamente sus palabras, para que su voz en la grabación desplace a un segundo plano a la orquesta que la acompaña de forma ejemplar. Nació en La Punta (Callao, Perú) y murió en Lima. Su padre, de origen francés, Carlos Oscar Lestonnat, era miembro de la marina francesa y su madre, de origen italiano, Emilia Armanda Tomasa Cavenecia, ama de casa. Quién podía dudar que esta morocha, de piel blanca y ojos negros, con su vestimenta de paisana y el pañuelito al cuello no fuera argentina, si lo que ella cantaba devolvía pasión por lo nuestro. Cantó “Mi Buenos Aires querido”, “La canción de Buenos Aires”, “Adiós Argentina” o “Caminito” con la misma fuerza de interpretación que la misma Azucena Maizani y que el propio Carlos Gardel. El origen de su nombre —«de un país lejano»—, marcaría su rumbo, llegando y haciendo suyo cada lugar que visita. Podemos encontrar a Alina con otros nombres, como Alicia o Alma, en la prensa en distintas promociones de sus espectáculos, nombres que están relacionados y que tienen un mismo significado. Alina —según datos que me aporta su nieta—, llegó a París alrededor de 1925, junto a su esposo el músico peruano Alfonso de Silva y su orquesta. Y allí vivió cerca de 15 años. No sólo interpretó tangos. Durante la década del 30 se dedicó también a difundir estampas peruanas en base de pregones limeños recopilados por Rosa Mercedes Ayarza de Morales, recorriendo España y el norte de África. Fue una figura destacada —«La estrella del tango»—, en la orquesta de Manuel Pizarro. Una vedette de la canción popular en París, así supo definirla en una nota de la Revista Mundo Gráfico, Nº 812, del miércoles 25 de mayo de 1927 bajo el encabezamiento: «El dulce veneno del tango, Pizarro, el brujo del bandoneón». Los distintos diarios de la época la presentaban como: «La gran cantante criolla», «La cantora argentina más popular y más bella», «La argentina Alina de Silva, la de éxitos constantes, en sus creaciones criollas». «Gran atracción la cantora, Alina de Silva, única en su género», «La mejor estilista del tango argentino». «Creación de la bellísima y genial artista criolla Alina de Silva». Triunfaban también en Paris interpretando nuestros tangos otras cancionistas, para muchos desconocidas, como Emilia García, Sarita Watle, Teresita Asprella, Sofía Bozán, Rosita Barrios, Gracia del Río y Eva del Erso. Fue tapa de la revista La Rampe Nº 507, del 1 de diciembre de 1929, «Alina da Silva, la estrella de music-hall que triunfa actualmente en el Palace». La foto de la orquesta de Pizarro ilustraba muchas partituras y en ellas podía verse a Alina con una pose desafiante con sus manos en la cintura, vestida de paisana. Luego del éxito de Alina, comenta Enrique Cadícamo —en su libro Historia del tango en París—, que Pizarro incorporó a dos cancionistas, Eva del Erso (conocida posteriormente como Blanca Negri) y la vedette española Gracia del Río. Las partituras parisinas documentan su actuación en grandes teatros y cabarets. Las mismas muestran a una mujer de una belleza muy particular: “A media luz” (Un tango d'amour), “La muchacha del circo” (La gamine du cirque tango). El gran suceso de los Teatros Palace y Empire, “Mama yo quiero un novio” (Maman, je veux un amoureux). Todos en el sello Julio Garzón Editeur. Fue junto a Gardel, la estrella del cabaret El Garrón y ambos grabaron, “Una noche en El Garrón”, tango de gran suceso a mediados del 20. Fue vedette de la canción en una revista en el Cabaret Moulin Rouge de Paris, en el año 1929. Actuó en distintos teatros de España entre los que se destacan el Maravillas y el cabaret Maipú Pigalle. Filmó cuatro películas de cortometrajes bajo el sello Pathé: Je t'adore maís porquoi, en 1930; Paris Music Hall, 1933; La crise es finie, en 1934 y Fort Dolores, en 1938. En la televisión francesa actuó junto a Maurice Chevalier, La Mistanguette, Charles Trenet y Josephine Baker. En 1939, regresó a Lima donde hizo radio y teatro. En distintas partituras de canciones peruanas encontramos su imagen y su nombre: “La Chichera”, estampa limeña con letra y música de Rosa Mercedes Ayarza de Morales y “Tus ojitos”, vals criollo de la guardia vieja. Participó como cancionista, en 1944, en Radio Nacional de Perú. Al final de su vida, se dedicó al arte, a realizar imágenes religiosas y figuras profanas, retablos, vírgenes, arlequines, ángeles y doncellas medievales. Podemos descubrir en Alina una mujer culta, amante de la música y la poesía, apoyando en Paris a varios poetas peruanos, encarrilados en la corriente surrealista de la que ella forma parte de manera indirecta, mostrando la realidad a través de sus emociones, sin responder a un molde determinado. Alina nos permite descubrir en su repertorio distintos tipos de tangos, sentimentales, camperos, cómicos, arrabaleros y reos, a los que se amolda sin problema. Acostumbrada a trabajar con orquesta se adapta a cantar a dúo o con coros. Además, nos demuestra —en sus distintas interpretaciones—, el dominio del lunfardo, palabras muy nuestras que ella —aunque peruana—, sabe darle el verdadero sentido y valor. Según Manuel Pizarro, en su orquesta supieron empaparla con sus saberes tangueros. El escritor Javier Barreiro hace una descripción precisa de ella como cancionista: «En el canto de Alina de Silva se percibe su sólida educación musical. Y su facilidad para aprender, pues cuando Manuel Pizarro le mostró cómo debía cantar el tango, atravesó con facilidad la frontera entre la educada vocalización de conservatorio y el desparpajo con el que debe cantarse el tango de esta época. Desparpajo, que es uno de los rasgos que más caracterizan el canto de Alina». De su amplio repertorio podemos mencionar: “Cachito”, “Ilusión”, “Mano a mano”, “Ida y vuelta”, “Pobre paica”, “Araca corazón”, “Pobre pato”, “Malevaje”, “Ventanita florida”, “Añorando”, “Garufa”, “Confesión”, “Pero el día que me quieras”, “El aguacero”, “No te engañes corazón”, “Dónde estás corazón”, “Piedad”, “Yira yira”, entre otros. Cantó también ritmos cubanos y rumbas: “La cucaracha”, “Negra consentida” y “Adiós mi chaparrita”. Alina y su marido sentían pasión por la música. Alfonso fue un gran exponente de la música clásica y popular peruana, un violinista y pianista de gran virtuosismo. Ambos fueron personas muy sensibles y lo demostraron a través de su arte. Sus ojos son una constante fuente de inspiración, esos mismos que le permitieron ver el éxito y leer e interpretar los tangos, generando una verdadera sugestión no sólo en su esposo, sino en el público que la admiro. Alfonso de Silva le escribió el tango 
“Tus ojos”, y sus versos dicen: 
Tus ojos que contemplo con delirio 
es a ellos que yo adoro con empeño. 
Tienen la suavidad de tus caricias 
y la dulce mirada del ensueño, ¡ay! 
Y la dulce mirada del ensueño. 
(Editions Costallat. Lucien de la Cour, Editeur, 1929) 
Se la definió como «la cantora argentina más popular y más bella». Hoy resulta difícil dimensionar lo que significó su figura dentro del tango en París y en Europa. Creo que debemos otorgarle un lugar de privilegio dentro de la historia del tango argentino, por haberlo sentido como propio y por la difusión que le dio. Sus tangos nos devuelven una mirada franca de la vida, la misma que ella supo proyectar y transmitir en sus ojos negros y profundos. Versión especialmente extractada para Todo Tango. Agradecimientos: A Carlos Picchio que me permitió descubrirla a través del tango “Ilusión” junto a otros tangos y material ilustrativo, a su nieta Alina Abril de Vivero quien me aporto material gráfico y con quien verifique sus datos biográficos y a Javier Barreiro por su concepto sobre ella. 

viernes, 11 de septiembre de 2015

Tango Mario Alonso Argentina

Tango:

Este correcto cantor nació en Buenos Aires, en un hogar donde el arte sería la base esencial de la educación familiar. En efecto, tanto Mario como sus hermanos: Tito, Pola, Iris y Héctor, lograron destacarse en la escena porteña a través de la radio, el teatro y, posteriormente, del cine y la televisión. En 1945, sucedió su debut como cantor profesional, con la orquesta típica dirigida por el violinista Roberto Dimas. Allí, compartió los temas cantables con a Alberto Carol quien, luego de su alejamiento, fuera sustituido por Jorge Rubino. Actuaron ante los micrófonos de Radio Belgrano y en el Ebro Bar de la calle Corrientes. Dos años más tarde pasó a integrar la orquesta de José García y sus Zorros Grises, en lugar de Osvaldo Cordó que se fue para integrar la de Osvaldo Fresedo. El otro cantor era Alberto Santillán. Después ocurrió un hecho curioso, los cinco hermanos Alonso fueron convocados para actuar en el film Mis cinco hijos, de Orestes Caviglia y Bernardo Spoliansky, estrenado en septiembre de 1948. El argumento era de Nathan Pinzón y Ricardo Setaro, la música de Juan Ehler. Lo destacado de este film es la participación de la orquesta de Osvaldo Pugliese que acompaña a Mario en los tangos “A barquinazos”, de Homero Expósito, y “El encopao”, y ejecuta los instrumentales, “La yumba” y “Adiós Bardi”, todas composiciones de don Osvaldo. En relación a esta película, una noche en la que Alberto Morán lloraba sus penas en una reunión que tuvimos en su casa, comentó que él jamás apareció en el cine, ni un fotograma siquiera. Estaba muy dolido. Para colmo, cuando se filmó Mis cinco hijos —vaya uno a saber la razón—, para cantar en el film Pugliese lo invitó a Alonso en vez de decirle a él, su cantor, quien además gozaba de gran éxito en ese momento. Y El Flaco siguió diciendo que Mario era un buen muchacho pero cantando era un perro. Esta charla está grabada y pertenece a la colección de Néstor Pinsón. Finalizados los bailes de carnaval de 1949, el cantor Enrique Lucero —hermano de Mariano Mores— abandonó la agrupación de Francisco Canaro, por tal motivo y en su reemplazo fue contratado Alonso. Debutó en Radio Belgrano y llegó al disco —por primera vez—, con el tango “Confesión”. La otra voz de la orquesta era Alberto Arenas. En el carnaval de 1950, Canaro y sus cantores fueron los principales animadores de los bailes en el estadio Luna Park. Luego, la orquesta emprendió una gira por el interior de Uruguay y Montevideo. En mayo, el infatigable director comenzó una exitosa temporada teatral en Buenos Aires y reinició sus actuaciones en Radio Belgrano. En esos años, Alonso hizo muchos registros fonográficos entre los que se destacan, a mi gusto, el tango “Lo que nunca te dirán” y el vals “Pequeña”. Asimismo, grabó en dúo con Arenas la milonga “Vinacho y vinagrillo”, de Canaro y un potpurrí “Reliquias de temas brasileños”. Este último, produjo un notable suceso en Brasil y fueron contratados a una importante gira por varias ciudades de ese país: Porto Alegre, San Pablo y Río de Janeiro. Otras grabaciones con Canaro dignas de mencionar fueron: “Prohibido” y, junto a Arenas su último registro, la marcha “Brasil, Brasil”, también con música de Pirincho. Una vez terminados los bailes de carnaval del año 1955, se alejó de la orquesta y comenzó una larga gira por todo Brasil que luego, continuó por Centroamérica y que se prolongó hasta mediados de la década del sesenta, tras la cual, se produjo su alejamiento definitivo como intérprete. Es importante señalar, que pertenece al selecto grupo de cantores que más grabaron con la orquesta de Canaro, en total 31, contadas las 9 que hizo en dúo con Arenas. Además, escribió los versos de un tango del maestro, “Noche de niebla”. La muerte lo sorprendió muy joven, apenas cumplidos los 50 años, en un invierno frío de Buenos Aires.  

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Tango Alberto Amor Argentina

Tango:

Fue un cantor que mereció un mayor reconocimiento que el que tuvo, no sólo por su calidad interpretativa, también por su personal voz y fraseo. Posiblemente, la gran competencia que le tocó enfrentar en un tiempo en el que abundaban los grandes vocalistas y en el que el posicionamiento de las orquestas era fundamental, atentó contra su consagración definitiva. Su mejor momento fue cuando cantó con Rodolfo Biagi, orquesta que tenía sus seguidores pero que no estaba entre las más cotizadas. Sin embargo, escuchando sus discos, uno puede apreciar su timbre de barítono con reflejos atenorados y el equilibrio con que colocaba su voz que, no obstante su potencia, lograba un resultado amable y delicado. Su historia comenzó en 1935, cuando el primer violinista de Osvaldo Fresedo se retiró de la orquesta para crear su propia formación, me refiero a Florindo Sassone. Definidos los músicos que lo acompañarían, se abocó a la tarea de buscar un cantor y, luego de escuchar a varios aspirantes, se decidió por un joven de sólo 19 años al que bautizó artísticamente Alberto Amor. Ante el público, debutó en el café El Nacional de la calle Corrientes y es la voz de la orquesta en las emisiones de Radio Belgrano y, al año siguiente, de Radio El Mundo. En aquellos tiempos, la orquesta se presentaba en el cabaret Marabú, mítico escenario de las noches porteñas. En 1937, cantó en el conjunto de Ciriaco Ortiz pero fue por una breve temporada ya que enseguida volvió con Sassone y a su exitoso ciclo por Radio El Mundo. Esta fue una época de constantes cambios para el cantor, en 1939 hizo un paso fugaz por la orquesta de Carlos Di Sarli, para recalar luego en la de Osvaldo Pugliese, donde tenía como colega a Alberto Lago y, más tarde, en 1942, en la de Antonio Rodio. Es importante señalar que con ninguna de estas agrupaciones llegó al disco. Al terminar los bailes de carnaval de 1943, Rodolfo Biagi lo convocó para reemplazar a Jorge Ortiz, quien se había ido con Miguel Caló. También, ingresó a la orquesta Carlos Acuña, ambos debutan ante los micrófonos de Radio Splendid. El 3 de marzo de ese año comenzó su trayectoria fonográfica con dos registros: "Por algo será", de Carlos Rivero y Otello Elli, y "Arlette". En el mes de julio continuó con "Tres horas", un tango de Héctor Varela y Alberto Nery y el vals "Prisionero", de Julio Carresons y Carlos Bahr, cerrando el año con "Si la llegaran a ver". En 1944, grabó "Lisón" (de José Ranieri y Julián Centeya) y luego vendría su primer triunfo discográfico, el tango "Nada" que vendió muchos discos. Después seguirán, "Como el hornero" y "Seamos amigos", de Príncipe Cubano y Domingo Rullo. En 1945, se aleja Carlos Acuña y regresa a la orquesta Jorge Ortiz. Fueron 31 grabaciones las que hizo Amor con Biagi, entre 1943 y 1947, entre todas ellas se destacan, aparte de las ya citadas: "Me quedé mirándola" (de Vicente Spina y Roberto Miró), "Café de los angelitos", "Anselmo Laguna" (1945); "Adiós pampa mía", "Con mi perro", "Cuando llora la milonga" (1946) y su último registro del ciclo, "Y dicen que no te quiero" (1947). Luego de su exitoso trabajo con la orquesta del pianista, en 1949 decidió formar su propia agrupación con la cual realizó importantes giras por el país y por Uruguay, Chile y Brasil, donde se había hecho muy conocido gracias a la popularidad de Biagi, gracias a la importante difusión realizada por el sello Odeon. A principios de los años 50, el bandoneonista Francisco Grillo lo invitó a ingresar a su orquesta para presentarse en los estudios de Radio Splendid. Además, actuaron en el Tango Bar y en el Marabú, el primer gran escenario donde cantó Amor en los inicios de su carrera. Para el sello Pathé la orquesta hizo 4 grabaciones, entre ellas, dos con Amor: "Una página en blanco", del propio Francisco Grillo con letra de Juan Cirilo Ramírez (1953), y "Desvelo" (1954). Al sobrevenir el golpe militar de septiembre de 1955, Grillo que era simpatizante del General Perón, tuvo que abandonar la Argentina. También lo hizo Amor iniciando, nuevamente, una extensa gira que lo mantuvo alejado de Buenos Aires por largo tiempo. Finalmente, a su regreso, abandonó el canto para dedicarse al comercio. Escribió algunos tangos, en este momento recuerdo sólo uno, "Ragazzina", con música del contrabajista Norberto Samonta. En SADAIC están registrados también: "Tu ausencia llorarán", con Ángel Urbino, y "Zamba y ausencia", junto a Sabino Alfonso Ciorciari. Fue un gran cantor que revindicamos con mucho cariño en esta breve semblanza y al que seguiremos disfrutando a través de sus magníficas grabaciones. 

sábado, 29 de agosto de 2015

Tango Ariel Ardit Argentina

Tango:

Nacido en Córdoba, a los 8 años se radicó en Buenos Aires. Estudió canto lírico. Actualmente toma clases de canto con el profesor Nino Falzetti. En 1998, comienza a cantar tangos en el Boliche de Roberto. Hace su debut profesional, ese mismo año, acompañado por el trío de guitarristas de Norberto Pereyra (guitarrista de Ariel Ramírez y Nelly Omar). Al año siguiente, ingresó a la Orquesta El Arranque con la cual realizó una gira por Europa. Como cantor de dicha orquesta, recorrió toda la Argentina y más de 120 ciudades de Europa, Asia, y América, también grabó 4 discos. A fines de 2002, se reúne con el guitarrista Hernán Reinaudo y se presentaron en distintos lugares del circuito capitalino. Al año siguiente, ingresó como cantante del Recoleta Tango, reemplazando a Guillermo Fernández, y compartió temporada junto a su ídolo, Alberto Podestá. En julio de 2004, debutó junto a la Orquesta Nacional de Música Argentina «Juan de Dios Filiberto» en el Teatro Cervantes, dirigida por Néstor Marconi. En el 2006 volvió a cantar con ella, esta vez, bajo la dirección de Ramiro Gallo. En el 2006, ya como solista, realiza un ciclo con Lidia Borda, en el Torquato Tasso. En abril comienza la grabación de su primer disco solista: Doble A, editado por ACQUA Records, con el acompañamiento de guitarras y orquesta de cuerdas a cargo de Ramiro Gallo. Luego, hizo su primera gira como solista a Roma. En el Festival de Cine de Mar del Plata (2007), se presentó el disco Raras partituras, bajo la dirección musical de Gallo, en el que interpreta dos temas inéditos. Ese año, fue convocado por Rodolfo Mederos, para participar de un documental en homenaje al bandoneón, en el que interpreta el tango “Se muere de amor”. Participa como cantante invitado de la Selección Nacional de Tango y de la orquesta y trío respectivamente, de Víctor Lavallén y Rodolfo Mederos. En diciembre de 2007 se lanza con nuevo repertorio y formación, contando con la participación de Ramiro Gallo y Andrés Linetzky en la dirección musical y arreglos. Actúan en milongas y festivales, y están preparando la edición de un próximo disco. 

viernes, 28 de agosto de 2015

Tango Osvaldo Arana Argentina

Tango:

Su temprana muerte hizo breve pero fraternal nuestra relación personal. Al estilo de antes, diría. De cuando uno va en busca del otro y salen a caminar a partir de la medianoche por la avenida Corrientes, no la de hoy, desabrida, peligrosa, bastante canalla, sino la que fue. Y hablábamos en voz baja de cosas personales, de momentos vividos y, por supuesto, de tango. Algunas veces, me tomaba del brazo para acercarse más y soltarme una confidencia, casi un secreto podía parecer a la vista de otros. Concurrente asiduo a mi programa radial, cuando estaba en el aire un tango bien antiguo, instrumental, si tenía letra y él la conocía, se alejaba un poco del micrófono y haciendo un gesto como pidiendo mi aprobación, se largaba a cantarlo. Luego, preguntábamos a los oyentes si podían identificar la voz. De la catarata de respuestas, por supuesto, no había ninguna acertada. Una noche no llegó pero, entre tema y tema sonó el teléfono, era su voz que me decía: «Estoy en el hospital. Me acaban de enyesar una pierna. Te vas a reír. Me fui a cambiar de ropa y al sacarme los pantalones no me apoyé en nada, me enredé y me fui al suelo, me fracturé». Me causó mucha gracia. En realidad, me reí un año entero. Y digo más, ahora mismo que estoy escribiendo me vuelvo a reír. Recuerdo, lo compungido que estabas cuando te enteraste por boca de tu tío político, Armando Moreno, de ciertas intimidades de un famoso director de orquesta que, ambos admirábamos. O sonriéndote -pues ya era historia vieja-, la razón de tu leve renguera por culpa de la escalera de la vieja Radio Nacional en la que, un día al bajar, metiste el pie justo donde el mármol de un escalón estaba roto. Y yo también te hice reír, cuando una noche calurosa en el balcón de tu departamento de la calle Yerbal, me contaste toda tu trayectoria y, al finalizar, nos dimos cuenta que me había olvidado de colocar la cassette en la grabadora. Pero una tarde de invierno, no recuerdo quien me informó de tu muerte. Pasaron muchos años y aún me acongoja aquel momento. Arana estudió canto con el maestro Ricardo Domínguez, por recomendación de Carlos Acuña y, a los 17 años, debutó como cantor profesional y ya con su nombre artístico, en el café El Nacional de la calle Corrientes, con la orquesta de Jorge Argentino Fernández, con quien permaneció durante 1948 y 1949. En el año 1951, se presentaba en el Tango Bar acompañado por un cuarteto dirigido por Alberto Pugliese, uno de los hermanos mayores de Osvaldo. Al año siguiente, junto con su colega Orlando Verri, integró el conjunto de Emilio Orlando. El maestro Florindo Sassone lo incorporó a su orquesta en 1956, junto a Carlos Almagro, para actuar en LR3 Radio Belgrano y en varias locales: «Es pésimo el recuerdo que tengo de Sassone», me confesaste alguna noche. En 1959, fue por una temporada, cantor solista en LR1 Radio El Mundo, acompañado por guitarras. Y, al año siguiente, volvió por un breve lapso a esa emisora con Emilio Orlando, junto al cantor Oscar Gravié, primero y a Héctor Omar, a continuación. En 1964, lo encontramos primero con Ricardo RuÍz y luego con Héctor Montes en la orquesta de Alberto Di Paulo, con quien debutó en el disco con cuatro títulos: “Como nadie” de Lucio Demare y Manuel Mujica Láinez del disco 14 con el Tango, “Entre la gente” de Juan José Paz y Roberto Lambertucci, “El puente” y “Sollozos”. En 1966, hizo un paso fugaz por el trío formado por Lucio Demare, Máximo Mori y Humberto Piñero (contrabajo). También, por la orquesta de Leopoldo Federico para unos programas en Radio Belgrano. Durante buena parte de los años 1968 y 1969, integró la orquesta de su admirado Osvaldo Fresedo. Lo acercó su gran amigo y poeta, Oscar Fresedo, sobrino del maestro. En esa época, Arana fue protagonista de un hecho curioso que confundió a más de un especialista. Sin ocultarlo a nadie, utilizó cuatro pistas de la formación de Fresedo: “Sobre el pucho” y “Viejo Buenos Aires” que había grabado Oscar Luna; y otras dos que llevara al disco Roberto Yanés: “Barrio pobre” y “Bandoneón amigo”. El director aceptó la idea, como un souvenir del paso de Arana por su memorable orquesta. Se dice que cronológicamente fue su último cantor, pero esto es discutible si tenemos en cuenta, las grabaciones de Hugo García, Daniel Riolobos y Argentino Ledesma, que fueron posteriores a él, aunque debemos reconocer que fueron intervenciones especiales y no como integrantes de la orquesta. Retornó a las grabaciones junto a Di Paulo primero —entre 1970 y 1972— e incluso, se reunieron nuevamente para otro registro en 1983. Posteriormente, grabó un tema con el bandoneonista Alberto Caroprese, un par con la orquesta de Leo Lipesker y muchos con su amigo Víctor D'Amario, en ese período. Las últimas dos fueron con las agrupaciones de Heberto Sassone y de Ángel Cicchetti. Me obsequió varias tomas radiales con temas que no figuran en su discografía que supera largamente los 70 títulos. Es difícil hacer un detalle fehaciente. Al comenzar los noventa, y por un par de años, formó parte del elenco de Jueves de Tango, un ciclo organizado por la Municipalidad de Morón que se realizaba en la sala Gregorio de Laferrère y que yo conducía. Allí, eran habitués Alberto Morán, Jorge Casal, Osvaldo Ribó, Héctor De Rosas, Choli Cordero, entre otros. En los últimos tiempos se desempeñó como empleado administrativo en Radio Nacional. Bien se sabe que la muerte no pide permiso, pero su temprano adiós nos sorprendió a todos sus amigos. La partida de su mujer, muy poco tiempo antes, pudo haber sido el detonante. No fue un cantor de popularidad, pero su espíritu arremetedor lo llevó a estar siempre presente, por eso este reconocimiento, a un amigo que vivió, sintió y hasta respiró tango. 

Tango Francisco Amor Argentina

Tango:

Nació en Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, distante 600 km. de la Capital. Su estilo era distinto al cantor o estribillista de tango, su voz tenía una cadencia acriollada, de gran calidad interpretativa, que lucía espléndida en la interpretación de los valses. Debutó el 1 de enero de 1936, en la orquesta de Florindo Sassone, en el Café El Nacional, de la calle Corrientes y en Radio Belgrano. Al año siguiente, se desempeñó como actor y cantor en la compañía teatral de César Ratti, en el Teatro Apolo y además, participó en la película Viento norte, dirigida por Mario Soffici, cantando las canciones “Vidalita” y “Boyera”, ambas de Alberto Vaccarezza y Andrés Domenech, con el acompañamiento musical de Francisco Canaro. En 1938, también actuó en la película Pampa y cielo junto a Oscar Alonso, Domingo Conte y los hermanos Lidia Eva y Edmundo Rivero. El gran Pirincho, siempre innovando en el tango, se le ocurrió presentar dos vocalistas en su orquesta, eliminó la función del estribillista y le dio al cantor más participación en los temas cantables para que interpretaran la primera y segunda parte de las letras. Ellos eran: Roberto Maida, el que ya estaba consagrado en la orquesta y Francisco Amor, quien debutó en el disco el 15 de junio de 1938 con el tema “Salud, salud”. Al finalizar ese año, Maida, en disconformidad con el ingreso de otro colega decidió alejarse de Canaro. Este hecho provocó el regreso del cantor mas exitoso que tuvo el maestro, quien se había desvinculado en 1934, me refiero a Ernesto Famá. El 27 de febrero de 1939 grabaron el tango, “Por vos yo me rompo todo”, con la voz de Famá y, en el reverso, el estilo “El brocal”, ambos temas del director. A partir de esa integración, ambos cantores lograrían una repercusión muy importante, tanto en las actuaciones en vivo, como en las ventas de discos. Los éxitos de Amor comienzan con su tema “Mulita” y se continúan con dos estrenos que perdurarán en la historia del tango: “Cuartito azul”, 14 de septiembre de 1939 y “En esta tarde gris”, 9 de agosto de 1941, ambos del joven compositor y pianista de la agrupación, Mariano Mores. El primero con versos de Mario Battistella, el otro con la pluma de José María Contursi. Por desinteligencias contractuales con Canaro y con un importante contrato en la mano, los dos cantores se despidieron de la orquesta con dos registros, el 22 de octubre de 1941: “Mañana juega” de Vaccarezza, con la voz de Famá y “El cuarteador” de Enrique Cadícamo, con Amor. También se desvinculó el eximio bandoneonista Federico Scorticati a quien le ofrecieron la conducción de la formación que iba a acompañar al nuevo rubro Famá-Amor. Debutaron a fines de 1941 ante los micrófonos de Radio Splendid. En enero de 1942, partieron en gira hacia la República del Uruguay actuando en distintas emisoras radiales y en los más importantes escenarios. Regresaron en agosto y decidieron, en forma amistosa, disolver el binomio. Amor continuó como solista, siendo figura estelar durante muchos años en Radio Belgrano. En 1947, participó en la película documental de Antonio Solana, Buenos Aires canta, junto a Hugo Del Carril, Azucena Maizani y Niní Marshall. Al año siguiente realizó una extensa gira por Chile y, luego de un breve paso por Buenos Aires, decidió radicarse en la ciudad de Montevideo, paulatinamente se va alejando de la actividad musical. En 1956, Canaro realizó una prolongada actuación en el exitoso programa El Glostora Tango Club, por los micrófonos de Radio El Mundo e invita a algunos de los que fueron sus principales vocalistas: Ernesto Famá, Carlos Roldán, Eduardo Adrián y, también, a Francisco Amor. Quien escribe esta semblanza tuvo la suerte de presenciar este inolvidable desfile de ídolos. Amor realizó su última participación discográfica en 1957, cuando es contratado, en Montevideo, por el sello discográfico de origen alemán: Antar-Telefunken. Se trató de una serie de grabaciones junto a músicos y cantantes de gran nivel: Astor Piazzolla, Edmundo Rivero, Horacio Salgán, Eduardo Adrián, Enrique Lucero, entre otros. En Uruguay desarrollaría su otra pasión: la pintura y el dibujo, llegando a exponer sus obras en muchos países de América. No podemos terminar este breve recorrido, sin mencionar su labor como compositor. Entre su obra más conocida: las canciones criollas “Mulita”, “Malambo” y “Canción de junio”, en homenaje al prócer oriental don José Gervasio Artigas y sus tangos “El estrellero” y “Frente a una copa”. Falleció a los 70 años en el Hospital Pasteur de Montevideo. 

Tango El Turco José Argentina

Tango:

No tenía los largos cuando a mediados del 40 entró, con su gran amigo El Perita, a una práctica en la Asociación de Fomento y Cultura Villa Cerini, de Saavedra, su barrio natal. Entonces llevaba en el oído la voz de su madre, que cantaba tangos y le sugería que bailara para conocer a las chicas. De a poco se fue haciendo en clubes, casas con amigos y bailes de barrio, hasta por fin bailar en un carnaval del Club Ausonia Montañeses, de Colegiales. Después, iría con su tío al Club Huracán, de Villa Martelli, para practicar los dos roles en una cancha de básquet. Pero fue en Villa Urquiza, en la figura de Milonguita (Luis Lemos), que finalmente encontró el camino. Desarrolló un tango al piso, con figuras originales, moviéndose derecho, con suavidad y elegancia. Tenía predilección por los tangos melódicos como los de Pugliese, cuyo “La yumba” escuchó de niño en el único simple de pasta que tenía la familia. Al tiempo realizó exhibiciones con Nelly Acosta, se transformó en maestro y fue referente del tango en Villa Urquiza. El Turco José, como se conoció a José Brahemcha, solía decir: «Nunca bailes para el público, sino para tu pareja» y «No bailes todo. Sólo lo que sientas, lo que te llega». Y esa enseñanza, inmortal, forjó maestros.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Tango Carlos Acuña Argentina

Tango:

Su recia estampa en la que se funde la más auténtica personalidad del cantor de tango. Esa voz profunda y alta, respetuosa del giro natural de la canción porteña. El espíritu de zorzal que lo empuja a llevar su canto a todos los rumbos. Por todas estas cosas, Carlos fue y será uno de nuestros cantores más expresivos. Estudió canto con el maestro Ricardo Domínguez, ex tenor del Teatro Colón y con el maestro Bonessi, quien, como se sabe, había sido el profesor del gran Zorzal Criollo. Debutó en Radio París, en 1933, usando el seudónimo Carlos Dillon, compartiendo las audiciones con Ignacio Corsini y Tita Galatro, entre otros. A los tres meses paso a LR9 Radio Fénix. Cierta vez, un carnicero amigo le critica el seudónimo: ¿Cómo un cantor nacional iba a tener un nombre inglés? A partir de entonces, adopta su nombre artístico definitivo, Carlos Acuña, apellido que tomó de su crítico amigo. Gracias a su éxito, en 1939 actúa en cinco de las principales radios porteñas, siempre acompañado por las guitarras de Canataro y Pedretti. Sin dejar su condición de solista Acuña actuó en las orquestas de Tito Ribero, Mario Rocha y Jerónimo Bongioni, hasta que, en 1940, fue contratado por Ernesto de la Cruz para integrar su sexteto. En junio de 1941, es escuchado por Carlos Di Sarli, quien lo llama para invitarlo a tomarle una prueba con su orquesta. El cantor es aceptado y debuta formando rubro vocal con Roberto Rufino. Actúan en Radio El Mundo, realizan giras por el interior del país y fueron una gran atracción en el cabaret Marabú. El 2 de agosto de 1941, graba, para el sello Victor, su único registro con Di Sarli: el tango “Cuando el amor muere” (de Alfredo Malerba y Héctor Marcó). Desvinculado de Di Sarli, a fines de 1942, vuelve al sexteto de Ernesto de la Cruz, para debutar por Radio El Mundo junto con la cancionista Alba Sabino. A fines de ese año fue convocado por Rodolfo Biagi, debuta en Radio Splendid, junto al cantor Alberto Amor y logran un éxito tan grande que la propia emisora les programó una gira por el interior del país. Hacen, también, una exitosa gira por todo Chile. Su trayectoria con Biagi finaliza en 1944, dejando en el disco doce obras. Vuelve a su condición de solista con las guitarras de Alfredo y Antonio Parisi, Orlando y Calabró, contando con la presentación del poeta Celedonio Flores. Estuvieron tres años presentándose en clubes, confiterías y lugares bailables. El 28 de julio de 1947, a los 50 años, muere su gran amigo Celedonio Flores, quien es reemplazado por el animador Ricardo Barcelona. Es contratado para actuar en el Uruguay, donde es recibido como un ídolo. De regreso en Buenos Aires, firmó contrato con Radio Argentina, para el programa Corrientes y Esmeralda. Actúa tambien en Mar del Plata y ameniza veladas en la boite del Casino Provincial. En 1952, graba dos temas con la orquesta de Nicolás D'Alessandro En 1955, el director y arreglador Martin Darré lo presentó a Mariano Mores, quien lo escuchó y lo contrató para actuar en el Teatro Nacional, junto a Tita Merello, Tito Lusiardo y Beba Bidart. Luego, hacen una gira por las más importantes ciudades del país, con el espectáculo musical Buenos Aires Canta, donde el otro cantor era Jorge Sobral. Tambien actuaron en Chile y en Uruguay con gran éxito. Con las diferentes formaciones de Mariano Mores graba quince temas, el primero de ellos, en 1956, “La calesita” para el sello Odeon. En 1960, integró una embajada musical a México, con Mariano Mores y los cantantes Susy Leiva y Sergio Cansino. Estando allí, Acuña fue llamado por la compañía grabadora Peerless para grabar un disco larga duracion conteniendo 12 obras de Carlos Gardel. En esas grabaciones fue acompañado por una orquesta dirigida por Martin Darré. En 1961, viaja a Italia para participar en el Festival de la Canción Argentina, junto a Argentino Ledesma, Chola Luna, Antonio Maida y el pianista Miguel Nijensohn. Luego de un breve regreso a Buenos Aires, viaja a Berlín y después a España, donde cambia su vida y se radica a raíz de su gran éxito. Entabla una profunda amistad con el General Juan Perón, quien se encontraba exiliado en Madrid, y se convierte en su delegado personal. En esa condición, hace algunos viajes a la Argentina. Entre los anos 1962 y 1978, graba 2 temas para el sello Iberofon y 104 para el sello Zafiro. Finalmente, en 1983 y 1984, graba una serie de 48 temas, los primeros 12 con las guitarras de Adolfo Carné y los subsiguientes con las guitarras de Juanjo Domínguez, entre los que podemos destacar: “Virgencita de Pompeya (Medallita de los pobres)”, “Un boliche” e “Isla de Flores”. En 1978, Carlos volvió a la Argentina y comenzó a intervenir en programas de televisión, radio y a presentarse en locales nocturnos. En 1990, regresa a España, volviendo a actuar en espectáculos y en televisión. Si bien su obra de autor y compositor no es muy extensa, tiene calidad y originalidad. “Un boliche”, su tango más famoso, con letra de Tito Cabano; “Al poeta del suburbio”, dedicado a Celedonio Flores, con Juan Paradiso; “Che Madrid” y “Ramona Barcelona”, con Cátulo Castillo; “Viví el momento” y “Para ti Isabel”, con Héctor Polito y Alberto Lago; “Amor y milonga”, con José Rizzo; “Dios lo quiso”, con Ricardo Martínez y Alberto Lago; “El nombre de usted es Ninón”, con Oneca; y “Tiempo del Abasto”, con Ricardo Martínez y Ángel Di Rosa y algún otro más. Los últimos años de su vida, los pasa en Buenos Aires, pero ya su voz y su salud habían declinado. Murió en Buenos Aires, luego de una prolongada enfermedad, dejando en el tango el recuerdo de su hombría de bien y su talento. 

martes, 14 de julio de 2015

Tango Mariel Martinez Argentina

Tango:

Nacida en Buenos Aires y radicada en Madrid desde el año 2002 Mariel Martínez, es la cantante de tango con más proyección en Europa. Cuenta en su haber con 5 discos propios, producidos por el reconocido Litto Nebbia, editados en Argentina, Francia y España por el prestigioso sello Melopea. “DE MI BARRIO”, “PERFUME DE TANGO” “UN PLACER!”, “ESOS OTROS TANGOS” (Nominado a Los Premios Gardel 2014 como Mejor Album de Artista Femenina de Tango) y su último trabajo recientemente editado "BUENOS AIRES...Cuando lejos me vi" . También ha participado en recopilaciones, libros y Dvds de tango interviniendo como artista invitada. Junto al trío o acompañada por el guitarrista Alejandro Picciano, solamente en los últimos tres años ha recorrido escenarios de toda España, Argentina, Francia, Italia, Rusia, República Checa y Portugal, presentando sus discos en grandes teatros y salas, viajando además en varias oportunidades a Alemania y Marruecos. Su carrera en constante expansión genera excelentes críticas en los medios y gran aceptación del público. 

sábado, 20 de junio de 2015

Tango Gabriela Anahí Biondo Italia

Tango:

GABY "La Voz Sensual del Tango" Nombre completo: Gabriela Anahí Biondo Fecha de Nacimiento: 21 de octubre de 1984 Cantante y Lic. en Ciencias de la Comunicación (UBA) PRIMEROS PASOS Nació en el Hospital Italiano de Bahía Blanca pero inmediatamente se radicó en Casbas, Pcia de Bs. As. En 1990 se traslada con sus padres, Ángel Biondo y Ana María Diez y hermana, Luciana, a la ciudad de Bahía Blanca. A los doce años de edad y con el visto bueno de su familia, comienza a tomar clases de canto con la inquietud de incursionar en el tango. En 1999 se inscribe en los Torneos Juveniles Bonaerenses donde realiza su primera presentación en público, el 5 de agosto de ese año, interpretando “El choclo”. A partir de allí se sucedieron varios concursos en su carrera: nuevamente los Torneos Bonaerenses en el año 2000; Pre- Cosquín; Pre- Jesús María; Pre- Baradero; Certamen competitivo de la Fiesta del 7 de Marzo en Patagones y “La oportunidad de tu vida” realizado por Canal 13 para el programa Sorpresa 2002 conducido por Julián Weich donde permaneció durante tres meses en pantalla (de junio a septiembre), concluyendo con la participación en el disco del mismo. A partir de su incursión en Capital Federal supo que su destino estaba en la gran ciudad y, al terminar sus estudios secundarios decidió probar suerte allí. En marzo de 2003 ya estaba instalada en Buenos Aires dispuesta a profesionalizar su vocación. Sus primeras actuaciones en suelo capitalino fueron en la Esquina Homero Manzi, “Una cita con el Tango” ciclo conducido por Osvaldo Martín y el Café Tortoni en el show “Sensaciones de Tango”. El mismo año se sumó, a la productora Dandy Producciones, al staff del manager José Valle y al elenco de “Patio de Tango” que integraban Delfor Medina y María Alexandra. PRESENTACIONES En el año 2004 comienza a encabezar varios espectáculos rodeada de importantes artistas como el mítico humorista Calígula, Francisco Llanos, Silvia Peyrou, Rafael Blanco, Los Ciudadanos del Tango, Galván Trío, Hugo del Carril hijo, las guitarras de Los Benitez, el Quinteto de Guillermo Meres, Oscar Ferrari, Tito Reyes, Silvia Peyrou, Rubén Matos, Heleno, Quinteto Ventarrón, Luis Filipelli y Alberto Podestá. Con el show Look Tango junto a Calígula, Silvia Peyrou y Francisco Llanos recorrió las ciudades de Bahía Blanca y Médanos (Bs. As.), Gualeguaychú (Entre Ríos), Merlo (San Luis), Córdoba, Rosario y Rafaela (Santa Fé) el Hotel Casino Victoria Plaza de Montevideo (Uruguay), el café Fun- Fun de la misma localidad y Durazno (Uruguay). Realizó importantes presentaciones en el Bingo "Golden Jack" (Quilmes), Casino Flamingo (Villa de Merlo, San Luis), Esquina Homero Manzi, Hotel Radisson Victoria Plaza de Montevideo, Casino Club de Mar de Mar del Plata, Pizza Banana de Parque Leloir, Fiesta de la Cerveza Artesanal (Santa Clara del Mar, Mar Chiquita), Fiesta del Potrillo (Vidal), Museo del tango y participó del homenaje a Carlos Gardel "70 años, 70 voces" en el Teatro Maipo de la ciudad de Bs As (2005) y los realizados en la ciudad de Bahía Blanca (junio de 2010 y 2011). Fue invitada a participar del Festival Internacional de la Música de Varadero 2008 (Cuba) y del Festival Mundial de Tango del Adulto Mayor que se realiza en Arica, Chile el mismo año. Participó del Festival de Tango de Justo Daract (2009, 2010, 2011 y 2012), del homenaje realizado al boliche Balderrama de Salta en el Congreso de la Nación (2009), del Festival y Mundial de Tango de Bs As (2011 y 2012) con un espectáculo propio en el Teatro de la Ribera (La Boca) en homenaje a Carlos Di Sarli y otro en La Usina del Arte dedicado a Juan Carlos Cobián, realizó un ciclo de recitales en el Centro Cultural Caras y Caretas y presentaciones en la Academia Porteña del Lunfardo, se ha presentado en numerosas milongas porteñas y fue parte del elenco que cerró el 1º, 2º y 3° Festival Nacional de Tango de Bahía Blanca (2011, 2012 y 2013). Participó con el grupo femenino "Muñecas Bravas" (del cual es guionista e integrante junto a Patricia Malanca y Geraldine Trenza Cobre) de la Fiesta de la Soberanía Patagónica 2013 con gran éxito, grupo con el que realiza giras nacionales con excelente acogida del público. PARTICIPACIONES TELEVISIVAS (Bs. As.) Participó de los ciclos televisivos “Tango club” de Crónica TV, “Mar de Fondo” conducido por Alejandro Fantino (TyC Sports), “Compatriotas” de Daniel Aráoz y Coco Silly (Canal 7), “El parador” conducido por Adriana Brodsky, “Por el tango” conducido por Nolo Correa (Plus Satelital) y emisiones especiales de CM TV, “Mi nuevo yo” conducido por Denisse Dumas y Pablo Muney, "Copetín de Tango" por Canal 26, "Casino Tango Show" por la señal de cable Sólo Tango, "Tango y política" (Canal Metro). u interpretación de “El último round” fue cortina del programa “Boxeo de primera” emitido por TyC Sports todos los sábados 23.45 hs. con la conducción de Osvaldo Príncipi y Julio Ernesto Vila (2004-2005) y grabó también la cortina musical inédita del programa “Noche de Tangos” de AM 840, Gral. Belgrano de Bs As, conducido por Carla Alegro. TRABAJOS RADIALES CALÍGULA, GABY y JOSÉ VALLE Gaby condujo personalmente “Un sábado más en Bs. As.” por AM 1070 Radio El Mundo y AM 840 Gral. Belgrano junto al destacado humorista CALIGULA (2005-2006) y “Música a mi manera” (FM Identidad de Buenos Aires y LU3 AM 1080 de Bahía Blanca). Desde 2010 conduce “La Fama es Puro Cuento” (FM Cristal de Caseros y LU3 AM 1080 de Bahía Blanca), emitida actualmente todos los domingos desde las 14 hs por Radio Mitre de Bahía Blanca (FM 100.3) LIBROS Gaby es coautora de los libros: "CARLOS DI SARLI, El Señor con Alma de Niño" (Giorlandini, Biondo, Valle. B. Bca. Ed. En un Feca, 2012) "ROBERTO ACHAVAL, El último cantor de Pichuco" (Biondo-Valle, Bs As, Ed. En un Feca, 2013) DISCOGRAFÍA - "Tangos a mi manera" (2005). - “Look Tango” (2005) - “La fama es puro cuento” (2006) junto all cantante y actor FRANCISCO LLANOS y el humorista CALIGULA. - “Sangre de tango” y “Sangre de tango en vivo” DVD grabado en Esquina Homero Manzi (2007) - “Oro y Plata” (2008) - “La copa rota” (2011) Gaby busca innovar el tango en cada una de sus presentaciones con vestuario poco convencional, tangos rescatados del olvido e interpretaciones “tangueras” de canciones provenientes de otros géneros. Se ha consolidado como la cantante de tangos del momento, por su belleza, sensualidad, y espectacular voz. Teniendo propuestas de Italia, Japón, distintos puntos del interior del país e importantes escenarios porteños Gaby se postula como una cantante inolvidable de nuestra música ciudadana GABY en primera persona Nací el 21 de Octubre de 1984 en el hospital Italiano de Bahía Blanca pero mis padres por cuestiones laborales se radicaron inmediatamente en Casbas, un pueblito de la ciudad de Buenos Aires (ellos eran de Médanos, localidad que figura como lugar de origen en mi Partida de Nacimiento). En Casbas viví mis primeros 6 años, trasladándome luego a Bahía Blanca donde permanecí hasta los 18, cuando finalmente me radiqué en Buenos Aires para jugarme definitivamente por mi carrera artística. A los 12 les dije a mis padres que quería ser cantante de tangos. Ellos me miraron con desconfianza pero para no tirarme el ánimo al piso me dijeron que hablarían con un pianista conocido de unos amigos para que me escuchara. Este hombre era Juan Carlos Polizzi quien me recomendó una profesora de canto, Mónica Odoux, que desde 1997 sigue a mi lado entrenando mi garganta, además de haberse convertido en una gran amiga y consejera. Mi primera “audición” fue en el pasillo de la casa de mis padres, entre su cuarto y el que en aquel momento pertenecía a mi hermana y a mí. Les canté “Garganta con arena” y “En esta tarde gris” con la luz apagada porque moría de vergüenza pero quería demostrarles que lo que decía querer para mi futuro venía en serio. Esos dos tangos eran algunos de los pocos que conocía ya que en casa no abundaban los “cassettes” de tango. Había alguno de Julio Sosa, otro de Gardel y uno de Valeria Lynch cantando tangos que grabó para RCA. Luego yo había logrado copiarme el primero de Cacho Castaña cantando este rubro que encontré en casa de una de mis mejores amigas, Lucila Miranda. Mi adolescencia no fue demasiado convencional ya que no tuve numerosas salidas de boliche o reuniones con amigos. Generalmente los sábados cantaba en algún festival local de folklore donde me daban lugar para cantar tango o en las veladas de canto y baile que organizaba Luis Cicive en el, por aquellos tiempos, conocido boliche FRIDA de la calle Donado y alguna vez en la, también desaparecida, confitería Crap´s. Mi carrera en Bahía Blanca tenía cierta actividad porque mis papis me apoyaron muchísimo y me ayudaron a participar en varias selecciones para festivales nacionales como Pre-Cosquín, Pre-Baradero, Pre-Jesús María, los torneos Bonaerenses... ninguno con demasiado éxito pero: “lo que importa es que te escuchen” decía mi viejo. Hablando de frases que me acompañaron desde muy chica, una de ellas era “El sol sale para todos” que también repetía papá cuando me aconsejaba sobre la relación entre las chicas que tratábamos de forjarnos una carrera artística en Bahía. Digo esto sinceramente, porque hubo momentos en que la relación con otras compañeras de rubro me desanimaba mucho y varias veces pensé que no era un ambiente para mí. También encontré gente macanuda como Luciana Tomalino de Punta Alta, con quien compartimos muchísimos certámenes competitivos y hasta la profe de canto manteniendo una relación muy cordial y amigable. Por supuesto que lo que había visto insinuarse en Bahía lo comprobé a gran escala en Buenos Aires. Todos los ambientes, pero aún más los relacionados con el espectáculo son competitivos y hay que tener mucha fuerza de voluntad y fortaleza personal para no involucrarse y que las cosas no nos afecten. Yo tengo la suerte de tener a mi lado desde 2003 a José Valle, una persona que conoce el ambiente como la palma de su mano ya que trabajó en producción de espectáculos desde los 20 años, representó cantantes, vedettes, actores y estuvo relacionado con otros rubros que lo ayudaron a manejarse de un modo diferente con los colegas. Cuando en 2002 terminé el secundario decidí profesionalizar mi carrera. Sabía que quedándome en Bahía no iba a pasar de ser considerada una cantante local y yo aspiraba a más. Siempre soñé con ser reconocida a nivel nacional y quedar en el recuerdo de todos los argentinos como alguien que interpretaba bien la música ciudadana. Sé que hay millones de personas que cantan mejor que yo pero creo que puedo comunicar muy bien los mensajes de aquello que canto y centro mis shows en eso. En la actuación de los temas, en la claridad de los mensajes que acompaño con escenografía y vestuario variado y acorde a la situación. Volviendo al desarrollo de la historia... llegué a Buenos Aires en marzo de 2002, donde viví sola en un departamento del barrio Facultad, cerca de Once, el primer año. Recuerdo que la soledad fue difícil de soportar. Iba a la sede del CBC de la Universidad de Buenos Aires en San Telmo cuatro días a la semana y el resto del tiempo era estudio, limpieza, un poco de noticias en los canales de aire que no se veían demasiado bien por antena y una vez por semana ir hasta San Juan y Boedo donde participaba en un concurso de canto organizado por Osvaldo Martín que duró tres meses. Tengo que agradecer el haberme encontrado concursando allí ya que fue mi primer escenario en Cap. Federal (que no es poco!) y el lugar donde encontré al amor de mi vida con quien hoy ya tengo un hijo, Galo, y quien fue y es mi representante y “profesor” en el tango. José me enseñó a ampliar el oído, a conocer a olvidados intérpretes de tango que no son los más comerciales pero tienen una riqueza inconmensurable. También me dio la seguridad de saber que YO encabezaba los shows que él producía... parece que eso no fuera demasiado significativo en cuanto al desempeño de un artista pero es terriblemente importante en el rendimiento de quienes trabajamos con público. La mayoría de los shows que he realicé en mis comienzos en Bs. As. fueron allí, en la Esquina Homero Manzi, Es un lugar como pocos en la Capital y personalmente tengo mucho que agradecerle... creo que ambos, tanto José como yo, sentimos un cariño especial por ese sitio. Durante estos años también realizamos varios programas de Tango en radio “Un sábado más en Buenos Aires” en Radio el Mundo y AM 840 Gral. Belgrano y “Música a mi manera” en Radio Identidad. Aspiramos a hacer en poco tiempo un show en algún teatro de la calle Corrientes (aunque hemos estado y regresaremos seguramente al Vesuvio), seguir recorriendo parte del país y visitar los lugares del mundo donde tengan ganas de escuchar algo de 2x4. Además de terminar este año de facultad (me faltan solo 4 materias para recibirme). Tengo muchas ganas de terminar la carrera de Lic. en Marketing y Publicidad en la cual me embarqué hace ya unos años, para dedicarle todo mi tiempo a la carrera artística y a mi pequeña familia que ya está conformada por cuatro personas (Galo, José, su hija Yanina de 19 años y yo... por supuesto!). Me queda por decir que espero que quienes tengan ganas de vivir sobre escenarios o quieran dedicarse a lo que sientan que les dicta el corazón se expresen, se lo digan a su familia y lo intenten con ganas, esforzándose por conseguirlo. Ojalá tengan la suerte de ser comprendidos y apoyados como lo fui yo por mis papis, mi hermana Luciana y hoy por mi marido, que dieron todo y lo seguirán haciendo porque yo cumpla mi sueño. Gaby (Buenos Aires, 2009)